Cuando ya se acababa el veranito, me tocaba marchar del verano ecijano. Después de otra maravillosa feria, llegaba el sábado, mi última noche antes de marchar. Esa gente que yo llamo amigos, van y me forman un jaleo del cual no me entero, con mi empanada habitual, y me forman una cena. Omar después de enreliarme un poco con diversos bares apetecibles sobre aquella noche, va y me convence para ir a aquel en que me esperabáis. Todo ello después de haberme permitido cambiar las vestimentas, justo cuando pude apreciar las formales indumentaria que el fiel escudero portaba.
Al entrar allí, tras una puerta cerrada, esperaban los invitados a la cena (el único invitado fui yo) . Entra Omar y yo, me quedo tan campante, por las palmas de unos conocidos suyos hacia él. Pero después miro a la derecha y veo una mesa en la que conozco a alguna gente. Y empiezo a pensar: vaya coincidencia que no sé quien se ha juntado con no sé quien, hasta que me doy cuenta, a la media hora o más, de lo que realmente sucedía. Fue una magnifica noche, que jamás olvidare y por la que siempre os estare eternamente agradecido!
Perdón a aquellos que salen por violar sus derechos de imagen, y a los que no salen por colgar una sola foto. Después vino Santander, pero eso será un capítulo que ya contare en otro momento que ya va siendo hora de bajar a tomar al comedor.... Un abrazooo!!
Entradas populares
-
Desde que me propuse pasar un año en Coruña, uno de mis principales objetivos era conocer Santiago de Compostela. La secretaría de derec...
-
Si has leido alguna vez este blog, habrás podido apreciar la carencia de una línea coherente en relación con los temas que en el mismo son a...
-
Hoy ejercí de peon en un chapú en mi casa. Tanto hablar de la crisis del ladrillo me ha llevado a ver como se hace una mezcla (agua, cemento...
lunes, 3 de octubre de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario